La ciudad de Prípiat se construyó en febrero de 1970 para albergar uno de los proyectos más ambiciosos de la Unión Soviética. La intención era edificar en ella la planta nuclear más grande del mundo, la cual brindaría de electricidad a gran parte de aquel imperio, además de incentivar su desarrollo tecnológico. Poco tardaron en alcanzar los cincuenta mil habitantes, construir edificios enormes, plazas y diferentes atractivos. La ciudad estaba llena de científicos y la vida transcurría de maravilla hasta que, en abril de 1986, uno de los reactores nucleares explotó. El nivel de radiación permisible fue superado hasta 600 mil veces, de modo que la zona se tornó incompatible con la vida. Muchas personas murieron y quienes sobrevivieron, fueron evacuados. Los animales domésticos y salvajes fueron sacrificados para evitar que la contaminación radioactiva se diseminara. Lo que comenzó como un proyecto que favorecería el lugar donde se implantó, terminó como un símbolo de tragedia para t...