En 1 Crónicas 21 se relata uno de los episodios más interesantes del Antiguo Pacto. Básicamente, David pretende realizar un censo y Dios se indigna por eso. En sí mismo, un censo no es malo y aparentemente no existe alguna razón que justifique el enojo del Señor. ¿Acaso hay algún motivo oculto detrás de este censo? La Biblia nos deja entrever que muy probablemente fue el orgullo. Lo sabemos porque, en primer lugar, entre el reinado de David y el de su antecesor Saúl, no existe punto de comparación. Tan sólo en el aspecto militar, 1 Samuel 13:22 muestra que cuando Saúl salió a la batalla contra los filisteos, únicamente él y su hijo Jonathan tenían una espada. En contraparte, el censo que ordenó David arrojó que en Israel había 1 millón 100 mil personas que sacaban espada, más 470 mil en Judá (1 Crónicas 21:5). En segundo lugar, los castigos que el Señor le enunció a David para que escogiera, están enfocados en arruinar los éxitos de la gestión de David: “Escoge para...