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Mostrando las entradas con la etiqueta espiritualidad

El Propósito del Desierto

Vivimos uno de los tiempos más difíciles que podamos recordar. Nuestras iglesias han cerrado, la economía se ha venido abajo, existe escasez laboral y se vislumbran pocas oportunidades en el horizonte. Sin duda, podemos equiparar esto con un desierto. En la Biblia, los desiertos son lugares donde Dios nos introduce para tratar con nuestro corazón. Pero también es el sitio donde recibimos promesas, instrucción y confirmación de Dios. En el desierto, Moisés le dijo al pueblo: "Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque Él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día". Deuteronomio 8:18 (RVR 1960). En el momento que se escribió este pasaje, Israel estaba a las puertas de la tierra prometida. Sobre este lugar se escribe que había en ella ciudades grandes y buenas, casas llenas de todo bien, cisternas, viñas y olivares (Deuteronomio 6:10-12). El Señor también les instruyó que edificaran buenas casas y   les prometió que ...

Personas tibias

Nací en la llamada "cuna cristiana" y crecí toda mi vida en la iglesia evangélica. Desde que tengo uso de razón, he escuchado hablar acerca de las personas que son "tibias" en cuanto a su relación con Dios. Esto es porque en Apocalipsis 3:16, Dios emite una severa advertencia a la iglesia de Laodicea al decirle:  "Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca".   Creo que la mayoría de personas entendemos que la expresión  tibio denota una persona que no toma en serio a Dios, de modo que su vida sólo se ajusta en algunos aspectos a Su Palabra mientras que en otros pareciera que la niegan. Esta idea, aunque cierta, no deja de ser un tanto vaga o general. En su libro titulado "Loco Amor", el pastor Francis Chan menciona algunas características de las personas tibias, dando ejemplos muy concretos que describen su manera de pensar y de actuar. Ya que la lectura de este libro bendijo mi vida, quisiera compartir con...

Gracia... Más que lo merecido, mucho más que lo imaginado

Siguiendo con la recomendación de los libros, esta obra de Max Lucado no puedes dejar pasar la oportunidad de leerlo. Cuando lo leí, varias lágrimas corrieron por mis mejillas.  Para muestra, les dejo un fragmento de su contenido. En él se narra la conocida historia de la mujer adúltera, sorprendida en el mismo acto. Antes de leer las siguientes líneas, te sugiero que revises la historia completa en Juan 8. ¡Súper recomendado! La mujer no tenía salida, ¿Negar la acusación? La habían atrapado. ¿Pedir clemencia? ¿De quién? ¿De Dios? Los interlocutores de Jesús estaban agarrando piedras y haciendo muecas. Nadie la defendería. Pero alguien se inclinó por ella. “Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo”(v. 6). Habríamos esperado que se pusiera de pie, que diera un paso adelante, o incluso que subiera por una escalinata y hablara. Pero en vez de eso se inclinó. Descendió más abajo que todos los demás: los sacerdotes y el pueblo, y hasta la mis...